Las claves del éxito de una aplicación móvil (I): ¿Está clara la propuesta de valor para el usuario?

Se ha hablado mucho estos días de la reciente operación de compra de Whatsapp por parte de Facebook a un precio escandaloso. Hay quien cree que es una buena jugada por parte de la red social y hay quien directamente no le ve ningún sentido.

En teoría no va a suponer ningún cambio para los usuarios, pero en la práctica, es un capricho demasiado caro como para que Facebook no tenga entre sus planes de futuro sacarle partido de alguna forma. Ya ocurrió no hace mucho con Instagram.

Hoy mismo, sin ir más lejos, Whatsapp anunciaba en el Mobile World Congress que introducirá llamadas de voz en el segundo trimestre del año, lo que puede empezar a empañar (confundir) la propuesta de valor al usuario de la aplicación móvil.

El éxito de Whatsapp se basa en dos pilares principales:

a) Tener una propuesta de valor muy clara para los usuarios: posibilidad de enviar mensajes a sus contactos ilimitada y gratuitamente de forma sencilla. Únicamente es necesario validar el número de teléfono para comenzar a utilizarla.

b) El momento en el que fue lanzada. La escasez de alternativas hizo que se propagase rápidamente hasta el punto de conseguir prácticamente acabar con los SMS, convirtiéndose en la aplicación de mensajería de referencia para la mayoría de usuarios de smartphones.

La principal clave del éxito de una aplicación móvil es tener una propuesta de valor muy clara y que resuelva una necesidad concreta del usuario. Algunos ejemplos:

  • 1) Como usuario quiero conocer el estado de la nieve en las estaciones de esquí que hay a mi alrededor.
  • 2) Como usuario quiero saber dónde están mis amigos.
  • 3) Como usuario quiero llevar mis tarjetas de fidelización en el móvil.

La propuesta de valor se tiene que poder explicar en una frase. El usuario debe tener muy claro qué le aporta una app, primero para descargarla y, más adelante, para mantenerla instalada en su dispositivo.

Cuanto mayor sea la longitud de la frase que explique la propuesta de valor, peor. Si se necesita más de una frase para explicarla, muy probablemente la propuesta de valor deba ser revisada antes de avanzar en el proyecto.

Sigue moviéndote hacia adelante

Está siendo un año de comienzo difícil. El aletargamiento inicial que viene siendo habitual en los últimos ejercicios –sector TIC–, en los que el mercado está parado durante los meses de invierno y despierta de cara a primavera, está siendo especialmente acusado en 2014.

Los “brotes verdes” que proclama el Gobierno, con base en los datos macroeconómicos que se van publicando, están lejos de notarse a pie de calle y –menos aún– a pie de PYME.

Para aderezar la situación –ironía mediante– el Gobierno de Mariano Rajoy decide ayudar a mejorar el escenario subiendo la cuota mínima de cotización –opción mayoritaria– a la Seguridad Social a los autónomos societarios en un 20% (60 €/mes adicionales apróx.) sin previo aviso, pasando a ser de 314,40 €/mes, algo que no termino de comprender.

En un país con un 26% de paro y la mayoría de PYMES con resultados negativos… ¿desde qué prisma puede entenderse como lógico que se castigue de esta forma a los administradores de sociedades, que son quienes –en gran medida– favorecen la creación de empleo?

¿No tendría más sentido reducir el coste de las cotizaciones para fomentar la contratación y disminuir la sangría que supone el pago de las prestaciones por desempleo a las arcas públicas?

Los autónomos societarios somos esos emprendedores que no tenemos como fin el autoempleo sino la creación de equipos que generan riqueza, puestos de trabajo y dinamizan la economía. Que arriesgamos nuestro patrimonio –el que tenemos y el que no tenemos (léase avales personales de préstamos o líneas de descuento para conseguir financiación, etc.)–. Que estamos dispuestos a trabajar de sol a sol madrugada, de lunes a domingo, sólo por el placer de que las cosas ocurran. Que nos arriesgamos a fracasar, comprometiendo una parte importante de nuestro futuro, a cambio de perseguir un sueño que genere riqueza…

No hace falta que el Gobierno nos envíe una postal de agradecimiento –aunque debería–, pero ¿tan difícil es, al menos, que no pongan más trabas de las muchas que ya existen a quienes estamos intentando reactivar la economía?

Personalmente, si tuviera un “ejército” de personas preparadas y dispuestas a trabajar sin pedir nada a cambio –más bien todo lo contrario– para ayudarme a conseguir mis objetivos –a nivel de Estado– intentaría “dejarles hacer” en lugar de ponerles palos en las ruedas pero, a la luz de los hechos, parece que desde el calor de Moncloa y las altas esferas de las cuentas en Suiza se ve todo de forma distinta.

En fin, seguiremos moviéndonos hacia delante… mientras podamos o nos dejen o nos terminen de exprimir en el intento. Aunque se empeñen en ponernos difícil ver el vaso medio lleno.

2013, ¡qué gran año!

Es innegable que no está de moda destacar aspectos positivos del año que termina y que, para la inmensa mayoría de empresas, ha sido un auténtico desastre en términos económicos (dramas personales a parte).

En Lorem Solutions también podía habernos ido manifiestamente mejor pero la realidad es que, en uno de los peores años de la crisis, hemos conseguido incrementar de forma importante nuestra facturación –respecto al ejercicio anterior– con proyectos verdaderamente interesantes.

Nos ha costado un esfuerzo enorme, pero no nos vamos a quejar. La situación económica general es como una partida de naipes. Hay que jugar con las cartas que van llegando y pelearlo el doble, el triple o lo que haga falta cuando pintan bastos.

Más allá de los términos económicos, 2013 ha sido el año de la consolidación de Lorem Solutions como empresa de referencia en el sector del desarrollo móvil a nivel nacional.

A principios de año nos reforzamos con una ampliación de capital estratégica que supuso la entrada de mis dos socios actuales en la empresa, Javier Arellano y Ramón Arellano, que aportan una gran experiencia tanto en el área comercial como en la de márketing y comunicación. Pasaron a ocupar los cargos de Director de Desarrollo de Negocio y Director de Márketing y Comunicación, respectivamente, fortaleciendo de forma excepcional ambos planos de la empresa.

Al mismo tiempo, incorporamos al equipo directivo como Director Técnico –CTO– a Gorka Moreno, que formaba parte del equipo de desarrolladores de Lorem prácticamente desde los inicios. Entre otras muchas cosas, se ocupa de poner el acento en supervisar que todo el trabajo que hacemos tenga la máxima calidad y de que seamos lo más estrictos posible en la aplicación de metodologías ágiles de desarrollo (Scrum, etc.). Entre los cuatro nos esforzamos por ir orientando el rumbo del barco de Lorem Solutions hacia las mejores aguas.

En febrero finalizamos nuestro primer proyecto internacional y poco después, en el mes de abril, llegamos con nuestro proyecto The Duck App hasta la fase final de Wayra, la aceleradora de startups de Telefónica. Lamentablemente, nos quedamos a las puertas de recibir inversión, pero la experiencia mereció la pena y fue enormemente enriquecedora. El simple hecho de que nuestro proyecto estuviera entre los 14 finalistas de Wayra Madrid (se presentaron 3.444 ideas de negocio a esta edición de Wayra) ya fue todo un triunfo.

No tardamos mucho en abordar una de las tareas que teníamos pendientes y hacia mitad de año renovamos el logo de la empresa, nuestro sitio web corporativo y establecimos un nuevo claim “Ready for challenge” (preparados para los desafíos), que supone toda una declaración de intenciones ;) .

Pasó el verano y el último cuatrimestre del año vino repleto de trabajo con proyectos tan interesantes como las aplicaciones móviles de algún programa de televisión de gran audiencia, las aplicaciones móviles de Imixme –una red social de intercambio de productos formada por ex trabajadores de Tuenti (entre ellos Félix Ruiz, fundador de la red social), Job and Talent y Youzee–, la puesta en marcha de Motit –el sistema de motos eléctricas para el que hemos desarrollado las aplicaciones para móviles y el cuadro de mandos de las scooters–, y otros grandes proyectos que verán la luz en 2014.

Los últimos meses del año han supuesto un auténtico reto para nuestro equipo, que ha tenido que esforzarse al máximo y dejarse la piel cada día para poder sacar adelante todos estos proyectos. Cada vez estoy más convencido de que el principal activo que tenemos es –sin ninguna duda– la inmensa calidad técnica y humana de nuestro equipo. Sin toda su dedicación y todo su esfuerzo, nada de lo que hacemos sería posible. Como se menciona en algún rincón de la web de Lorem, “lo que hace grande a una empresa son las personas que trabajan en ella”.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, es imposible no valorar 2013 como un gran año. Estoy deseando descubrir los nuevos retos y desafíos que nos traerá 2014. Presiento que nos vamos a divertir ;) .

Un emprendedor necesita desconectar de vez en cuando

La vida de un emprendedor o del CEO de una startup es una montaña rusa constante. Todos los días tienen su magia, todos los días son diferentes y, normalmente, todos los días son complicados.

Muy a menudo tenemos jornadas de trabajo que sabemos cuando empiezan, pero no cuando van a acabar. Y no sólo trabajamos muchas horas. Además de gestionar nuestro equipo, el flujo de caja, supervisar las relaciones con clientes y proveedores, representar a nuestra empresa o nuestro proyecto donde toca y un largo etcétera, nos pasamos la vida apagando “fuegos”. Son gajes del oficio y de eso va, precisamente, la decisión personal de vivir fuera de la zona de confort.

Sin embargo, cuando esta situación se prolonga durante semanas, meses o incluso años, llega un momento en el que hay que tomarse un respiro. Lo ideal sería disponer de pequeños instantes diarios de desconexión, pero esto no es fácil de conjugar con agendas que incluyen una media de más de doce horas de trabajo de lunes a domingo y viajes. En ocasiones hay que hacer las maletas y alejarse de todo durante unos días.

Quería escribir este post desde hace meses, concretamente desde las últimas vacaciones. Personalmente, me gustan los destinos internacionales porque favorecen enormemente la desconexión. Ayudan a no estar pendiente de forma constante del teléfono, decenas de emails, etc. Eso sí, el hotel que tenga WiFi por si acaso ;) .

Mis últimas vacaciones fueron en Santorini, una pequeña isla griega de enorme belleza. A lo largo de la isla había diferentes puntos especialmente indicados para una cosa tan simple y apasionante como ver el atardecer. Algo que, por cotidiano, dejamos de valorar en nuestro día a día al estar sumidos entre reuniones que se van sucediendo, teléfonos que no paran de sonar y montañas de emails. En esos lugares se congregan centenas de personas para deleitarse con el espectáculo de la puesta de sol.

La necesidad de desconectar no está reñida en absoluto con que ser emprendedor sea una aventura apasionante, pero saber que todos los días hay centenas de personas que se reúnen para aplaudir cómo se esconde el sol sobre el horizonte –por complicada que haya sido la jornada– ayuda enormemente a tomar perspectiva y a relativizar la importancia de los problemas del día a día.

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